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Si eres de los que piensan que los neumáticos de invierno solo sirven cuando nieva estás muy confundido. Siete grados en el termómetro es el límite de seguridad para los neumáticos de verano. A esa temperatura es posible que no nieve, pero las cubiertas de verano dejan de ofrecer los niveles de agarre y adherencia necesarios para garantizar tu seguridad.

Ya estamos en otoño y el frío ha llegado a España, por lo que esa barrera está muy cerca de ser traspasada. Si te fijas en la previsión del tiempo, esa frontera no queda tan lejanas, y aunque parezca que todavía hace ‘buen tiempo’, para conducir no hace tan buen tiempo ya.

La temperatura: un indicador de seguridad

Hay muchos indicadores de seguridad vial y, en invierno, la temperatura es uno de los más fiables. La mala noticia es que el ‘límite: siete grados’ tira por tierra la tan extendida como errónea creencia de que los neumáticos de inverno sólo son recomendables sobre hielo y nieve.

Los expertos no se cansan de repetir de que, entre octubre y abril, lo más recomendable es cambiar las ‘gomas’ de verano por otras específicas de invierno (si lo haces no te preocupes por qué hacer con las que quitas, ya que existen lugares donde las guardan en condiciones ambientales idóneas). Si en lugar de orientarte en meses, prefieres hacerlo en grados, los estudios demuestran que un neumático de verano deja de ser eficaz cuando el mercurio baja de siete de grados, justo el momento en que uno de invierno funciona a pleno rendimiento.

Frenada más eficaz

La razón es sencilla de explicar. Por debajo de siete grados, el caucho de las cubiertas de verano se endurece y pierde flexibilidad y adherencia. Los neumáticos de invierno, sin embargo, están fabricados con un componente diferente que no pierde agarre en temperaturas bajo cero.

Sometidos a pruebas en el terreno, Continental ha demostrado que, en caso de frenada de emergencia y a una velocidad media de 35 km/h, un neumático de verano necesita hasta 31 metros más que uno de invierno para detenerse (la distancia equivale a seis coches).

A pesar de estas aplastantes cifras, el uso de neumáticos de invierno es muy desigual en Europa. Las diferencias comienzan a nivel legislativo pues solo 11 países obligan a utilizarlos, mientras que, en la mayoría en la que se encuentra España, su montaje es solo una recomendación.

Tres claves de seguridad con neumáticos de invierno

Continental resume en tres puntos las claves por las que los neumáticos de invierno son más seguros en su temporada:

– Son más anchos y eso aumenta las prestaciones en todas las condiciones invernales.

– Tienen más laminillas que se entrelazan con el suelo, incluso en la nieve.

– La distancia de frenado más corta debido a bloques de la banda de mayor tamaño

En este vídeo, puedes ver cómo prueba Continental sus neumáticos de invierno:

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