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Te vamos a ayudar para que sepas lo que tienes que hacer cuando tengas que conducir con nieve en la carretera. Este tipo de circulación es una de las más complicadas, y es una situación muy peligrosa que se puede planear en invierno. Sin embargo, si sigues estos consejos será más fácil que este elemento blanco y resbaladizo no sea un problema.

Cadenas y neumáticos de invierno

Atravesar una carretera con nieve es una de las situaciones más complicadas a las que un conductor puede tener que enfrentarse en invierno. Según el grosor del manto blanco que cubre el asfalto, será obligatorio circular con cadenas o no. Eso siempre y cuando no lleves neumáticos de invierno que, una vez el mercurio marca temperaturas inferiores a siete grados es lo más aconsejable.

Cuando una autopista entra en nivel rojo solo se puede circular con cadenas, sin embargo si hay muchos túneles, es posible que no se pueda circular con ellas tampoco, algo que sucede en Huerna (Asturias) por ejemplo.Esto obligaría a los conductores a parar en varias ocasiones para poner y quitar las cadenas,poniendo en serio peligro su integridad y la de otros usuarios de la vía. Por ello la DGT establece que cuando haya mucha nieve en el asfalto por la autopista de la Huerna solo podrán circular coches con neumáticos de invierno.

Seis consejos para conducir con nieve

1. Reduce la velocidad

Tanto en hielo como en nieve la adherencia de los neumáticos se reduce de forma considerable, especialmente si los que llevas en el coche son de verano. Piensa que el agarre es inversamente proporcional a la velocidad, de manera que cuanto más despacio vayas menos riesgo de perder adherencia tendrás.

2. Anticípate al peligro

Si en circunstancias normales debes conducir con los cinco sentidos alerta, cuando hay nieve en la calzada debes inventarte alguno más. Anticiparte al peligro puede ser tu mejor salvavidas: cuanto más lejos mires, más tiempo tendrás para corregir la trayectoria o la velocidad. No pierdas de vista la carretera y calcula tu tiempo de reacción, que es mayor a condiciones normales.

3. Conduce de forma pausada

Ver que un manto blanco cubre la carretera puede generar cierto nerviosismo, pero ese estado no debe traducirse en una conducción brusca. Pisa el freno y el acelerador con mimo y cuando tengas que girar el volante hazlo lentamente.

Manipular el volante de forma suave es la mejor forma de evitar el subviraje pero si aún así aparece, lo que debes hacer es reducir la velocidad y tratar de poner recta la dirección muy despacio. Aunque pierdas el control del coche, no entres en pánico.

Para frenar el consejo es recurrir al freno motor; esto es ir reduciendo la velocidad y evitar pisar el pedal de freno.

4. Utiliza las luces

Si la visibilidad es baja enciende las luces de cruce y no olvides advertir con antelación de tus maniobras empleando los intermitentes. Darás al resto de conductores el tiempo necesario para anticiparse a tu movimiento.

5. Las roderas no se pisan

Seguro que en más de una ocasión te han dicho que en nieve lo mejor es seguir las huellas que han dejado otros coches. ¡Es un error! Primero, porque la nieve compactada se hiela antes y pierde más agarre. Segundo, porque si llevas cadenas y no hay suficiente nieve puedes romperlas y dañar tu vehículo.

6. Buscar zonas con nieve

Aunque parezca contradictorio, lo más seguro para circular sobre nieve es precisamente eso: circular sobre nieve. Los huecos en los que se ve el asfalto pueden ocultar placas de hielo sobre los que es mucho más difícil mantener el control del coche. Si tienes el vehículo preparado para conducir con nieve, ya sea con neumático de invierno o con cadenas, tu coche debería actuar de manera correcta en esas condiciones.

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