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En invierno anochece antes. Quizá cuando nos dispongamos a salir en bicicleta después del trabajo (por motivos de movilidad o deportivos) ya sea de noche y es por ello que debemos extremar nuestra precaución para evitar accidentes. Por eso no es sólo necesario mejorar nuestro equipo con un buen juego de luces, también es interesante conocer otros trucos para aumentar nuestra visibilidad y, por ende, nuestra seguridad en la carretera.

Luces y normativa

Lo primero que hay que saber es que, para ser completamente con la normativa vigente, debemos llevar una luz delantera de posición blanca, una trasera de posición roja y un catadióptrico rojo. Si además estamos circulando por vías interurbanas debemos llevar al menos una prenda (preferiblemente la chaqueta) que sea reflectante.
En cuanto a los luces, antes de salir debemos saber cómo va a ser nuestra ruta para ajustarlas de manera correcta No es lo mismo salir una hora que cuatro, por ejemplo. Para hacernos una idea, si únicamente vamos a estar una hora a un ritmo moderado sería necesario una luz con 700 lúmenes aproximadamente. La intensidad y la duración es algo fundamental.
En estos casos, cuanta más luz siempre es mejor. Por ejemplo es mejor llevar dos focos que uno. Además del que habitualmente se lleva en el manillar, también podemos optar por otro secundario que llevemos en el casco. Esta luz extra hace que la visibilidad nuestra sea más amplia e incluso nos puede sacar de un apuro en caso de una avería. Si sufrimos un percance, o un pinchazo, será más fácil arreglar la abería con esta luz que con la que llevamos en el manillar.

Luces intermitentes

Otra recomendación en cuanto a los luces es usar el modo intermitente. Si estamos yendo por un tramo amplio de carretera es mejor situar la luz trasera modo intermitente porque se hace mucho más visible para los coches y otros vehículos que vienen por detrás. Eso sí, si vas en grupo por carretera y tienes algún acompañante por detrás es mejor apagar la luz trasera para no deslumbrarle demasiado, ya que el modo parpadeante puede acabar molestando a nuestro compañero. Es recomendable de vez en cuando contrastar que están todos los que salieron en grupo y ajustar las velocidades para no dejar a nadie solo en esas condiciones.
Otra recomendación básica es, en la medida de lo posible, llevar más baterías de repuesto por si se nos acaban las actuales. Quedarnos sin luz en mitad de la noche puede resultar un problema mayúsculo. También es necesario manejar bien las intensidades de las luces para no provocar deslumbramientos al resto de usuarios.

No sólo luces para la noche

Teniendo en cuenta los insectos, es importante llevar gafas con cristal transparente aunque sea de noche y tener la boca cerrada porque ya sabemos que a ellos les gusta están rondando las luces (de nuestro manillar o casco en este caso). Recordar que estas luces no nos dejan apreciar perfectamente el relieve del suelo por lo que siempre es recomendable ir un poco más despacio por la noche. Y no olvidar comer e hidratarse bien y estar preparados para un posible descenso de temperatura.
Y es que antes de salir de noche también tenemos que adecuar nuestra ropa, puesto que las temperaturas a esas horas siempre son más bajas que durante el día. En cuanto a las rutas resulta más necesario que nunca conocer bien el trazado para no perdernos. Quizá no sea lo mejor improvisar con caminos más cortos para llegar a casa. Debemos plantear con anterioridad el camino exacto y seguirlo pase lo que pase. Lo mejor es pasar por camino que ya hemos conocido de día pero, en el caso de que no sea así, debemos llevar perfectamente configurado el GPS con el trak guardado. Por la noche siempre es más sencillo perder la orientación y las referencias, por lo que estaremos más pendientes que nunca de nuestro localizador.
En cualquier caso siempre debemos estar comunicados por si surge una urgencia. Acuérdate de salir con el móvil bien cargado o, si no lo está, ponerlo en modo bajo consumo para que otras aplicaciones no nos gasten la batería durante la ruta. Por último, las rutas nocturnas es mejor hacerlas acompañado para que, en caso de necesidad, un compañero pueda ayudarte. Si sales solo acuérdate antes de salir de comentar tu ruta a un familiar o amigo y avisarle de los plazos previstos para realizarla además de no improvisar después en plena marcha. No siempre va a estar Strava para salvarte la vida.

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